El liberalismo ha impulsado la idea de alcanzar un consenso en torno a un proyecto de naturaleza universal. Friedrich Hayek y John Rawls, cada uno a su manera, han intentado fundamentar este ideal. Pero el resultado no siempre ha sido bueno. Algo similar le ocurrió a la momia de Bentham. Cuando murió en 1832 se procedió a disecar su cadáver, siguiendo las instrucciones que había dejado el filósofo. El esqueleto debía ser preservado, junto con su cabeza. El cuerpo, vestido con su ropa y su sombrero, se colocó en un gabinete de madera. Los esfuerzos para momificar la cabeza, basados en supuestas prácticas indígenas neozelandesas, fueron técnicamente exitosos pero la dejaron con una apariencia tan repulsiva que se decidió sustituirla con una réplica en cera en la que se usó el cabello original. La cabeza original se colocó en la misma caja, entre sus piernas; pero después de muchos años de ser objeto de las bromas estudiantiles, fue retirada de la exhibición y guardada. Lo mismo pasó con muchos ideales liberales: la cruda realidad capitalista los afeó de tal manera que muchos piden que sean retirados del gabinete que expone las miserias de la economía moderna
— La cabeza de Bentham. Por Roger Bartra en Letras Libres.
Etiquetas: quote
En español hay reglas teóricas con respecto a la puntuación que exigen gran cantidad de comas, que no tienen ninguna correspondencia con la lengua hablada, que es mucho más rápida y hace menos pausas. Por eso cuando escribí ‘Los dominios del lobo’, siendo muy joven, era más respetuoso: era necesario poner las comas y las ponía. Ahora me importa poco lo que digan las reglas. Lo que hago es no cometer barbarismos, soy bastante cuidadoso: no sé si lo hago voluntariamente, por alguna razón, pero no destrozo ni la sintaxis ni la puntuación. Me permito licencias del todo aceptables que, a mi modo de ver, tienen una correspondencia en la lengua hablada. Mi prosa no refleja en absoluto la lengua hablada, pero, por ejemplo, quito algunas comas prescritas por la sintaxis, porque al hablar no se dicen, o porque interrumpen, destrozan el ritmo. De hecho elimino siempre más cosas, pero sin llegar nunca a la incomprensibilidad.
— Entrevista a Javier Marías
Etiquetas: quote

Pocas personas entienden la psicología del trato con un poli de tráfico de autopista. El tipo normal que va a gran velocidad se aterra y se hace a un lado inmediatamente cuando ve detrás la gran luz roja… y entonces empiezan las disculpas, el pedir piedad.

Esto es un error. Provoca desprecio en el corazón del poli. Lo que hay que hacer cuando vas a ciento sesenta o así y de pronto ves un patrullero parpadeando su luz roja detrás… bueno, lo que uno quiere hacer entonces es acelerar. No pares nunca al primer aullido de sirena. Aprieta a fondo y obliga al cabrón a cazarte a velocidades superiores a los ciento noventa. Te seguirá hasta la próxima salida. Pero no sabrá qué hacer cuando tu luz roja diga que vas a girar a la izquierda.

Esto es para indicarle que estás buscando el lugar adecuado para parar y hablar… tú sigue dando la señal y espera que aparezca una rampa de desvío, una de esas en cuesta de curva muy cerrada, con un letrero que dice “Velocidad Máxima 25”… y la táctica, entonces, es dejar bruscamente la autopista y meterte por el tobogán por lo menos a ciento sesenta.

Él apretará los frenos más o menos a la vez que aprietes tú los tuyos, pero tardará un momento en darse cuenta de que está a punto de hacer un giro de ciento ochenta grados a esa velocidad… y tú sin embargo estarás preparado para él, fortalecido del pie, y con un poco de suerte, habrás parado en seco a un lado de la carretera al final de la curva y estarás de pie junto a tu automóvil cuando él te alcance.

Al principio, no se mostrará razonable… pero no importa. Déjale que se calme. Querrá decir la primera palabra. Déjale que lo haga. Su cerebro estará hecho un lío. Quizás empiece a balbucir, e incluso puede que saque el revólver. Déjale que se desahogue. Tú sonríe. La cosa es indicarle que tú tenías un control total sobre ti mismo y sobre tu vehículo… mientras que él perdió el control de todo.

Es útil tener una placa policía/prensa en la cartera cuando se calme lo suficiente para pedirte el carnet. Yo tenía una… pero también tenía una lata de cerveza en la mano. No me di cuenta de que la tenía hasta ese momento. Me sentía con un control completo de la situación… pero cuando bajé la vista y vi aquella pequeña bomba-prueba rojo/plata en mi mano, me di cuenta de que estaba jodido…

El exceso de velocidad es una cosa, pero Conducir Borracho es otra muy distinta. El poli pareció captar esto: que yo había estropeado toda mi representación al olvidarme de la lata de cerveza. Se relajó, llegó incluso a sonreír. Yo hice lo mismo. Porque los dos comprendimos, en aquel momento, que mi número de bombardero borracho había sido una pérdida total de tiempo: nos habíamos meado de miedo los dos por nada en absoluto, porque el hecho de que yo tuviese aquella lata de cerveza en la mano descartaba por completo cualquier discusión sobre un “exceso de velocidad”.

Aceptó mi cartera abierta con la mano izquierda y luego extendió la derecha hacia la lata de cerveza.

—¿Puedo coger eso? —preguntó.
—¿Por qué no? —dije.

La cogió, luego la alzó entre los dos y vertió la cerveza en la carretera. Yo sonreí, despreocupado ya.

— ‘Miedo y asco en Las Vegas’. Hunter S. Thompson
Etiquetas: quote

Normalmente, Breslin no se sentaba delante de su máquina de escribir hasta las 16.00, o incluso más tarde, y luego trabajaba como un loco hasta su hora de entrega, 17.30. “Cuando todos los demás se dirigían al metro para volver a casa, yo iba en dirección contraria, camino de mi máquina de escribir en el Trib”, dijo Breslin. “Aquello me hacía sentir culpable, pero nunca se me pasó el plazo de entrega”. Breslin se dejaba caer en la silla de la redacción, se encorvaba, según Wolfe, “como una bola de bolos. Empezaba a beber café y a fumar cigarros hasta que su cuerpo emanaba vapor. Parecía un abola de bolos llena de oxígeno líquido. Una vez prendida la mecha, empezaba a teclear. Nunca he visto a nadie escribir tan bien bajo la presión de enfrentarse a un plazo de entrega diario”. Cuando sacaba la última hoja de la máquina de escribir, su escritorio ya estaba cubierto por un mar de notas estrujadas y vasos desechables para el café, y su texto era una tela de araña compuesta de tachones hechos a mano y apuntes garabateados. De alguna manera las palabras siempre acababan impresas en la página.

(…)

Breslin no podía soportar el periodismo en manada; si un puñado de periodistas se dirigía fervientemente hacia una dirección, él tomaba el camino opuesto en busca de la única y verdadera crónica.

— ‘La banda que escribía torcido. Una historia del Nuevo Periodismo’. Marc Wingarten. Libros del K.O.
Etiquetas: quote
El 16 de enero de 1975, el presidente Ford celebró un almuerzo en la Casa Blanca para los jefes de redacción y el director del ‘New York Times’. El presidente declaró que sin duda alguna redundaba en el interés nacional no hablar del pasado de la CIA. dijo que la reputación de todos los presidentes de Estados Unidos desde Harry Truman podría verse arruinada si se divulgaban los secretos más profundos. ¿Cómo cuáles?, le preguntó un redactor. ¡Como asesinatos!, respondió Ford. Es difícil decir qué resulta más extraño: que el presidente dijera tal cosa o que los periodistas guardaran el secreto de aquella declaración
— ‘Legado de cenizas’. Tim Weiner
Etiquetas: quote
La CIA ya había derrotado antes a Allende en una ocasión. El presidente Kennedy fue el primero en aprobar un programa de guerra política en su contra más de de dos años antes de las elecciones chilenas de septiembre de 1964. La agencia montó sus cañerías e inyectó alrededor de 3 millones de dólares en el aparato político de Chile. Aquello representó casi un dólar por voto para el candidato democratacristiano y pro norteamericano Eduardo Frei. Lyndon Johnson, que aprobó que se mantuviera la operación, se gastó mucho menos dinero por votante cuando ganó las elecciones a la presidencia estadounidense en 1964. La campaña de Frei se benefició de asesores politicos y de maletines llenos de dinero. La CIA financión asimismo acciones encubiertas anti-Allende por parte de la Iglesia católica y los sindicatos, al tiempo que alentaba la resistencia contra Allende entre los mandos militares chilenos y la policía nacional. El secretario de Estado Rusk le dijo al presidente Johnson que la victoria de Frei era “un triunfo de la democracia”, logrado “en parte como resultado del buen trabajo de la CIA
— ‘Legado de cenizas’. Tim Weiner
Etiquetas: quote

El martes 19 de noviembre de 1963, Richard Helms llevó a la Casa Blanca una metralleta belga oculta en una bolsa de viaje de una compañía aérea.

Eñarma era un trofeo de guerra; la CIA se había apoderado de un alijo de tres toneladas de armamento que Fidel Castro había tratado de introducir clandestinamente en Venezuela.

(…)

Helms metió de nuevo el arma en la bolsa y dijo: “Suerte que el servicio secreto no nos ha pillado entrando aquí con esta arma”. El presidente [Kennedy], sumido en sus pensamientos, apartó la vista de la ventana y le estrechó la mano a Hels. “Sí -le dijo con una sonrisa-. Eso me da una gran tranquilidad.”

El viernes siguiente (…) llegó la terrible noticia. Habían disparado al presidente.

— ‘Legado de cenizas’. Tim Weiner
Etiquetas: quote
La corrupción es un buen negocio y no solo para quienes la practican. Los periódicos aumentan sus ventas cuando la denuncian con nombres y apellidos, los abogados cobran excelentes honorarios por defender a los acusados de ella, con este pabellón se organizan cursos, congresos y conferencias y en las cajas de las librerías canta el dinero de los libros que se publican sobre este tema, uno tras otro
— ‘Corrupción en la política española’. Alejandro Nieto
Etiquetas: quote
El nuevo presidente [John F. Kennedy] anunció de inmediato que mantendría en sus cargos a J. Edgar Hoover [FBI] y Allen Dulles [CIA]. Aquella decisión venía de su padre, y se tomó por razones de protección política y personal. Hoover conocía algunos de los secretos más profundos de la familia Kennedy -incluidos los flirteos sexuales del nuevo presidente con una presunta espía nazi durante la Segunda Guerra Mundial- y había puesto esa información en conocimiento de Dulles. Y Kennedy estaba al tanto de ello debido a que su padre, antiguo miembro de la junta de consultores de inteligencia exterior de Eisenhower, le había dicho que lo sabía de buena tinta
— ‘Legado de cenizas’. Tim Weiner.
Etiquetas: quote

“Un nuevo líder espiritual”

El primero de enero de 1959, Richard Bissell se convirtió en el jefe del servicio clandestino. Aquel mismo día, Fidel Castro accedía al poder en Cuba. Un relato secreto de la CIA desenterrado en 2005 describía con detalles cómo se tomó la agencia aquella amenaza.

La agencia observaba detenidamente a Fidel, ya uq eno sabía qué hacer con él. “Muchos observadores serios creen que su régimen se desmoronará en cuestión de meses”, predecía Jim Noel, el jefe de la base de la CIA, cuyos agentes llevaban demasiado timepo informando desde el Club de Campo de La habana. En el cuartel general de la agencia, algunos creían que Castto merecía las armas y el dinero de la CIA. Al Cox, jefe de la división paramilitar, propuso “establecer contactos secretos con Castro” y ofrecerle armas y municiones para establecer un gobierno democrático. Cox les dijo a sus superiores que la CIA podía enviarle las armas a Castro en un barco de tripulación cubana. Pero “la manera más segura de ayudar sería darle el dinero a Castro, con el que luego podría comprar sus propias armas -escribía a sus superiores-. Una combinación de armas y dinero probablemente sería mejor”. Cox era alcohólico, y puede que tuviera la mente algo nublada, pero lo cierto era que unos cuantos más de sus colegas pensaban igual. Por entonces “mi personal y yo éramos todos fidelistas”, diría muchos años después Robert Reynolds, jefe de la división de operaciones caribeñas de la CIA.

En abril y mayo de 1959, cuando el ya victorioso Castro visitó Estados Unidos, un agente de la CIA se entrevistó personalmente con él en Washington. Le describió como “un nuevo líder espiritual de las fuerzas democráticas y antidictatoriales de Latinoamérica”.

Fuente: ‘Legado de cenizas’, Tim Weiner.

Etiquetas: quote
Desde entonces me he enamorado de muchas ciudades, pero tan sólo un orgasmo que durase una hora podría superar el éxtasis de mi primer año en Nueva York
— Truman Capote. ‘Plegarias atendidas’
Etiquetas: quote
El gran cronista de principios de siglo H.L. Menken definió el stump speech (discurso de campaña) como un discurso que, “trasladado a la fría tipografía, aburre a las mentes más juiciosas, pero gritado encima de una tarima, con los brazos aleteando y los ojos chispeantes es sin duda brillante y efectivo
— Romney, fin de viaje. Crónica de Marc Bassets en La Vanguardia (04-11-2012)
Etiquetas: quote
En los años transcurridos desde la muerte de Lennon, Nueva York a menudo ha dado la impresión de ser dos ciudades distintas: una en la que los ricos y famosos retozaban en una lujosa burbuja, y otra más conflictiva en la que vivían todos los demás. Lennon intentaba comportarse como si estas diferencias pudieran salvarse
— Anthony DeCurtis en Vanity Fair
Etiquetas: quote
[Los intelectuales] han abandonado cazadoras y jerséis de cuello alto, camisas abiertas y pantalones vaqueros. […] Van todos vestidos de oscuro, con corbata grises, satisfechos de sí mismos, conscientes de su papel en la historia de nuestra cultura. […] Hay aquí viejos republicanos, monárquicos de toda la vida, militares ilustres, comité de cultura del Pecé, fervientes socialistas, flamantes cargos de Ucedé, pasotas, poetisas, borrachines, nostálgicos de una acracia que no hemos vivido, derechistas civilizados o por civilizar, fascistas convencidos, escribidores… Y muchos que van viviendo como pueden, buscando un sueldo seguro, una tertulia de amigos, un rato diario para escribir y oír música, una editorial que nos publique, un premio, una crítica favorable, una entrevista en El País con motivo de nuestro último libro, una cita en televisión
— Crónica de una de las primeras recepciones del Rey a los intelectuales con motivo del Día del Libro y la concesión del Premio Cervantes, por Andrés Amorós. Citado por Ramón González Férriz en ‘La revolución divertida’.
Etiquetas: quote
Ser revolucionario político en los años sesenta se había convertido en algo nuevo. En Francia en 1789, en Rusia en 1917, en China en 1949 o en Cuba en 1959 estaba claro qué era hacer una revolución: asaltar físicamente la sede del pode; matar, expulsar o encarcelar a quienes lo detentaran y sustituirlos. Quizá los más violentos hijos de los sesenta, motivados precisamente por la Revolución cubana, creían que ese modelo revolucionario iba a seguir siendo posible, pero no lo era, al menos no en el mundo desarrollado.
— ‘La revolución divertida’. Ramón González Férriz
Etiquetas: quote